Seis curiosidades que desconocías del roscón de Reyes

Este dulce tan delicioso que se reparte y consume tradicionalmente cada 6 de enero posee ciertas peculiaridades que lo hacen aún más especial

ACyV/ El Confidencial

Las celebraciones navideñas casi terminan, pero todavía falta una de las más tradicionales y esperadas por todos: el roscón de Reyes. Cada año las familias se reúnen para disfrutar de este tradicional manjar, pero ¿dónde tiene su origen? Este delicioso bollo de masa dulce en forma de toroide, ha acompañado las celebraciones navideñas durante siglos. El particular olor de este postre sumado a la fruta escarchada y el chocolate caliente transporta de manera inmediata a recuerdos de lo más felices. 

Año tras año, el roscón, uno de los mayores placeres gastronómicos, representa la culminación de las fiestas. Para los curiosos, que esperan impacientes todo el año para hincarle el diente a un trozo, aquí van una serie de peculiaridades de este dulce tan delicioso. 

Las saturnales

El roscón de reyes tiene su origen en una fiesta pagana, como muchas de las celebraciones religiosas, que nada tiene que ver con el nacimiento de Jesús o la llegada de sus majestades a Belén. Es necesario adentrarse en la historia, hasta el S. II a.C., en el que a mediados del mes de diciembre se celebraban “las saturnales”, fiestas en las que los romanos homenajeaban a Saturno (dios de la agricultura y las cosechas) y celebraban el final de la temporada agraria. 

El uso de la nata en el roscón se popularizó en la década de los 60

Para esta celebración se preparaba una torta a base de miel, con higos, dátiles y frutos secos, la elaboración de esta torta se realizaba año tras año, hasta convertirse en el dulce más popular de “la fiesta de los esclavos”, como se solía llamar coloquialmente a esta celebración. Más tarde se añadiría el haba, como símbolo de fertilidad y buena fortuna para aquel que la encontrara en su porción. 

Con la imposición del cristianismo en el imperio romano, las fiestas paganas comenzaron a desaparecer. Las que consiguieron perdurar, como la torta con el haba, se transformaron y evolucionaron, adquiriendo la forma del roscón de reyes actual. De aquí se da un salto hasta el siglo XVIII, en el que un cocinero que buscaba contentar al pequeño rey Luis XV, introdujo una moneda de oro. La moneda a partir de este momento se popularizó por encima del haba. En España, fue Felipe V quien trajo la moda de introducir una moneda en el roscón, que con el paso de los años pasaría a ser una figura de cerámica, y daría una connotación negativa al haba. 

La receta original no llevaba fruta escarchada, se trataba de un bollo seco espolvoreado con azúcar. El uso de la nata en el roscón se popularizó en la década de los 60. Ahora es el favorito de los españoles, ya que al menos el 80 % de los roscones consumidos en esta época son de esta variedad, más de 28 millones al año. Los españoles exportaron el roscón de reyes a los países iberoamericanos, siendo especialmente popular en México y Colombia. También existen versiones de este postre en otros países de Europa, que se comen en fechas parecidas. 

Existen muchas discrepancias sobre ciertos periodos en la historia del roscón de reyes, algo normal considerando los siglos de historia que tiene detrás. Lo importante es que los primeros días de enero se acercan y el roscón está aquí para poder disfrutarlo.

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