El Corchito será el primer sitio turístico que cuente con protocolos de seguridad para personas con discapacidad


Forma parte del proyecto para hacer de esa unidad de servicios un espacio 100% accesible 

Mérida, Yucatán, a 30 de agosto de 2019.- Como parte de las acciones para hacer de “El Corchito” un sitio turístico 100% accesible, y tomando en consideración que más gente con cualquier tipo de discapacidad podrá visitarlo y disfrutarlo, cuando ya esté adecuado, los directores del Instituto para la Inclusión de Personas con Discapacidad (Iipedey), de Protección Civil de Yucatán (Procivy) y del Patronato Cultur, María Teresa Vázquez, Enrique Alcocer Basto y Mauricio Díaz Montalvo, respectivamente, se reunieron para iniciar el diseño de protocolos de seguridad enfocados a ese sector de la población.
Será un trabajo sin precedente en Yucatán porque, hoy día, no existen medidas concretas sobre cómo debe procederse en caso de alguna contingencia respecto a alguna persona con discapacidad.
Ya después se trabajará en los demás paradores turísticos que administra Cultur, para mayor seguridad y protección de las personas con discapacidad.
Los protocolos serán diseñados tomando como base la “Guía con recomendaciones para considerar a las personas con discapacidad en Protocolos de Protección Civil”, elaborada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y que, entre otras cosas, implica la elaboración de un Plan Personal de Evacuación de Emergencia. 
Cada dependencia pondrá su experiencia y conocimiento sobre el tema para que finalmente se cuenten con las políticas de acción más adecuadas.
-Estamos haciendo un trabajo interinstitucional, siguiendo las instrucciones del gobernador del Estado, Mauricio Vila Dosal, quien ha mostrado mucho interés en este proyecto -expreso Díaz Montalvo. 
El primer acuerdo al que llegaron los funcionarios fue acudir a “El Corchito” a fin de conocer sus características especiales y hacer “un diseño a la medida”, sobre cómo proceder según el tipo de discapacidad de que se trate.
El plan incluirá, posteriormente, entre otras cosas, la capacitación del personal que se encargaría de aplicar los protocolos y la posibilidad de hacer simulacros para que en caso de alguna contingencia se puedan aplicar con experiencia.
Coincidieron en que, finalmente, este tipo de acciones no sólo beneficiará a las personas con discapacidad, sino a todo el público en general ya que serán más claras las rutas de evacuación y todo lo que implica los protocolos para seguridad de los visitantes


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